Jesús María Santos

Director de Las Hurdes:
una historia rural siempre presente

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Las Hurdes es una comarca situada en la provincia de Cáceres que sufre las consecuencias de una despoblación que no ha dejado de aumentar con el paso del tiempo. En 1933, Luis Buñuel reflejó a través de un documental la miseria que se vivía en este lugar. En la actualidad, el director Jesús María Santos ha querido dar voz a esta comarca olvidada a través de su documental “ Las Hurdes, tierra con alma”.

¿Cuándo empezó a despoblarse Las Hurdes? 

Actualmente, la despoblación que hay es enorme. En la comarca son aproximadamente unos seis mil habitantes distribuidos en cuarenta y cuatro núcleos de población. Hay un fenómeno que consiste en que se ha generado mucha despoblación pero luego se produce un retorno de esas personas que es la emigración que se genera sobre todo en los años sesenta.

La despoblación ha sido siempre grande, pero ahora mismo es muy alta, puede estar por encima del 44% en la provincia de Cáceres, y Las Hurdes está a la cabeza.

Además, este problema de despoblación se está generando también en los núcleos más pequeños. La gente se va, en algunos casos, a los núcleos grandes, por razones como, por ejemplo, los estudios de los más jóvenes, los cuales se pasan la vida en los autocares escolares y las carreteras no son ni las mejores ni las más cómodas y no pueden moverse de un lado para otro.

A principios del siglo XX, la situación era tan preocupante que motivó la visita  del entonces rey Alfonso XIII. ¿Qué supuso para la zona aquella visita tan importante? ¿Cambió algo?

Yo creo que el cambio real se produce a partir de la democracia. Hasta entonces lo que hubo fue algunos movimientos de distinto tipo, por ejemplo, el regeneracionismo vinculado a la iglesia católica de principios del siglo XX. Ese es un momento en el que parece que existe una preocupación por la comarca y empieza a haber algún tipo de reuniones e iniciativas que parten de los sectores más religiosos, que han sido simplemente caritativos y no tratan de modificar la situación real.

No pretenden ningún cambio fundamental si no que simplemente hacen caridad y se preocupan de los pobres para satisfacer las propias necesidades de las creencias de cada uno.

Luego también hay otros movimientos que son importantes como diferentes puntos de vista, porque el viaje de Alfonso XIII supuso la existencia de Las Hurdes, pero eso es un cierto engaño porque el rey lo hace en un momento muy determinado que es después de la catástrofe de Annual. La responsabilidad que la sociedad le demanda al rey, él la suple con una visita que fundamentalmente tiene un carácter propagandístico, de cercanía…

Y luego, con posterioridad, durante el franquismo hay algún movimiento en el que aparecen personajes relacionados con las más altas esferas del poder pero no hay ningún cambio desde el punto de vista estructural. Lo que hay es un gran cambio que afecta en gran manera al paisaje y a la riqueza de la zona debido a que el monte se repuebla sobre todo de pinos y entonces empiezan a mermar las posibilidades de lo que hasta entonces había sido la principal riqueza de la comarca: la ganadería.

Hay que tener en cuenta que es un terreno muy abrupto, la tierra es muy dura y las zonas que pueden ser cultivables son muy escasas.

Hay una frase de Unamuno que es siempre inevitable cuando se habla de Las Hurdes: “Que si en todas partes los hombres son hijos de la tierra, en Las Hurdes la tierra es hija de los hombres“ . Y esto lo que expresa es que los hurdanos, en general durante siglos han estado aprovechando al máximo el terreno disponible. Pero es que para poder plantar un olivo tenían que hacer unas terrazas y en una zona determinada, más o menos llana y no accesible ni siquiera con caballerías y medios mecánicos, que entonces ni existían, con lo cual ha sido muy complicado para ellos pero es verdad que querían sobrevivir.

Desde el punto de vista geográfico las Hurdes son una sucesión de valles, entre los cuales está el valle más estrecho de Europa, lo que hace muy difícil trabajar la tierra que además está llena de piedras. Es un magnifico terreno para las cabras pero no tanto para las personas. El denuedo de la gente ha conseguido hacerlo rentable.

Para concluir, creo que todos esos movimientos empiezan a fructificar cuando las carreteras se mejoran de manera considerable, y por otra parte, la Unión Europea realiza aportaciones con las que han mejorado las comunicaciones y el aspecto físico de los pueblos. Aunque creo que, esto último, a veces ha sido para mal porque los pueblos han perdido su personalidad y el patrimonio; ahora mismo lo que queda de la construcción tradicional hurdana son restos muy escasos. Lo que perdura es el paisaje, la historia y la cultura, que es la clave de la posibilidad de recuperación.

El futuro será complicado porque vienen de una situación histórica muy difícil.

Pocos años después hubo un hito muy importante: el documental de Luis  Buñuel, “Las Hurdes, tierra sin pan”. A su juicio, ¿Buñuel reflejó bien la  situación que sufrían por aquel entonces Las Hurdes?  

Buñuel trató de explicar cuál era la situación en la España del mundo rural. Hace este documental en un momento muy determinado: acaba de abandonar el movimiento surrealista y de adscribirse al Partido Comunista. A él le preocupa mucho más la transformación de la realidad en la que se vive que el sacarle partido o interpretaciones a dicha realidad. Y esta es una cuestión clave.

¿Qué es lo que hace Buñuel? Realizar el documental. “Las Hurdes, tierra sin pan” se hace por una casualidad y es que él tenía mucho empeño en hacerlo porque había leído un estudio antropológico del francés Maurice Legendre. Y ahora viene la casualidad, resulta que un amigo suyo, aragonés también como él, le dice: “Tienes tanto empeño, que si me toca la lotería te pago el documental”. Y las navidades siguientes le tocó la lotería, le prestó veinte mil pesetas y con ese dinero Buñuel pudo hacer un documental que un año antes habían intentado hacer algunos de los que le acompañaron después.

La pretensión de Buñuel no es reflejar exactamente la realidad de Las Hurdes punto por punto, sino denunciar el abandono en el que se encuentra la gente de la comarca, como reflejo de lo que es la situación en el mundo rural y como consecuencia, también, de una decepción profunda con los gobiernos (en aquellos momentos de la República gobierna la derecha en el conocido como Bienio Negro), que demostraron su falta de atención y de compromiso con la reforma agraria que habían anunciado. Esta no se produce y hay que denunciar la situación en la que se encuentra en ese momento la España en general a partir del fenómeno concreto de Las Hurdes. Tiene una repercusión extraordinaria y se convierte en el símbolo de la España rural y vacía.

Para ello fue fundamental Luis Buñuel y su documental “Las Hurdes, tierra sin pan”.

En su documental “La tierra con alma” en el fondo está siguiendo un poco la  senda iniciada por Buñuel ¿Qué mensaje quería transmitir o se planteó al hacer  el documental?   

Yo me pregunté: ¿Por qué a Buñuel los ciudadanos de Las Hurdes lo miran con tanto recelo cuando a las Hurdes les hizo tanto bien? En el sentido de que proyectó su imagen hacia el mundo y la convirtió en una referencia de la España rural.

Mi documental pretende explicar a Buñuel y explicar que no solo le interesó la realidad económica y social, sino el trasfondo de cómo vivía aquí la gente. Pero aquí, sin embargo, durante muchos años, en la comarca se ha visto muy mal a Buñuel tal vez porque era ateo, comunista… Es decir, había una serie de connotaciones desde el punto de vista ideológico que hacían más difícil que fuera aceptado.

El documental de Buñuel está en el MOMA, en New York, también en París, donde se exhibió en la Exposición Internacional de 1937 junto al Guernica de Picasso. Hay quien dice que un símbolo de aquellos momentos era el Guernica y que otro era el documental “Las Hurdes, tierra sin pan”.

Hay que destacar la importancia que han cobrado Las Hurdes a partir del documental de Luis Buñuel. Por ejemplo, vinieron fotógrafos de la agencia Magnum como Inge Morath. También se interesa Unamuno y ya Lope de Vega había hablado de Las Hurdes. Hay una frase que se dice mucho del Abad de Silos, recogida en un libro de Paco Cerdá, que intenta responder a la pregunta de cuál es el mayor problema que vive la población de estos lugares. Y él dice que los pueblos están a punto de perder el alma. Me parece que esta frase refleja el espíritu de Las Hurdes, porque esta es una tierra en la que el hombre lucha contra la naturaleza, es un terreno hostil, los huertos sirven poco más que para el autoabastecimiento.

¿Conoce la existencia actualmente de algún movimiento de revitalización? 

Desde el punto de vista socioeconómico hay un movimiento llamado Mosaico con el que están vinculados, por ejemplo, profesores de la universidad de Extremadura que tratan de recuperar experiencias anteriores con la ganadería, de plantear cultivos nuevos y cultivos tradicionales, de potenciar varias cuestiones que son absolutamente fundamentales en Las Hurdes desde el punto de vista económico, como es la miel. Esta comarca es en la que se produce más miel de toda España, de muy buena calidad. También son importantes las cerezas y el olivo. Y ahora empieza a serlo el turismo, aunque este año es bastante aciago.

Hay otra parte que me parece indispensable, la cultural, que es en lo que ahora estamos trabajando nosotros a partir del documental. Con la gente que intervino en él y con otra a la que conocimos a raíz del mismo, creamos una sociedad cultural, en la que reivindicamos la necesidad de que la gente sea consciente del valor que tiene la cultura en la comarca y de cómo ésta la proyecta hacia el exterior y le da unas posibilidades que otras no tienen. Hay que aprovechar ese valor simbólico en el exterior.

Hemos hecho hace poco tiempo una exposición y un libro que se llama “La Hurdes, tierra de mujeres”. Habla, sobre todo, de lo que han vivido mujeres que ahora tienen entre ochenta y cien años, de cómo ha sido su vida, de las dificultades que han pasado… para que la gente sea consciente de las realidades tan difíciles que se han vivido aquí y de como han tenido que sobrevivir.

Tiene también mucho interés la película de animación “Buñuel en el laberinto de las tortugas”, ganadora de un Goya el año pasado, que reconsidera todo su documental de una forma muy entretenida.

Desde nuestro documental hasta ahora, ha habido, que yo sepa, cuatro documentales más producidos en Holanda, Gran Bretaña, Grecia…
Incluso conozco un libro escrito en polaco sobre Las Hurdes.

Esto quiere decir que por muy pequeña que sea esta comarca no deja de tener importancia incluso a escala internacional. Es necesario seguir dando voz a Las Hurdes y a todas las regiones que sufren debido a la despoblación.