Reconstrucción en Dinópolis del esqueleto de Turiasaurus, uno de los dinosaurios más grandes del mundo, encontrado en Teruel.

‘Dinópolis’: dinosaurios en Teruel contra la despoblación

Luis Alcalá, Director Gerente de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel, ‘Dinópolis’, cuenta en qué consiste su proyecto y cómo, a través de huesos de dinosaurios, se han alimentado negocios y esperanzas

No me cabe la menor duda de que, precisamente aquí, puedo ahorrarme los detalles acerca de la mengua experimentada en la población de Teruel a lo largo de los últimos decenios. Pasaré de puntillas sobre ello señalando únicamente que el censo provincial registraba 264.062 habitantes en 1920 pero solo 134.176 en 2020 y que su capital es la menos poblada de España (posiblemente porque haya alcanzado el número mínimo de habitantes para sustentar los servicios que requiere tal condición).

Carezco de la suficiente formación como para explicar los motivos de tal éxodo (aunque algo me puedo barruntar al ser mi propia familia un ejemplo del mismo), pues ya hay quienes se dedican a ello con fundamento. Y con mucho menos motivo me atreveré a invocar soluciones globales que pudieran revertir el proceso. No obstante, me permitiré compartir, gracias a los gestores de este lugar de encuentro, que se pueden desarrollar inversiones relevantes, si bien no disparatadas, que inyectan tanto recursos económicos como valores añadidos en un territorio desguazado por la despoblación. Se trata de la utilización de recursos endógenos y del conocimiento que ellos desprenden, destilado mediante la investigación, para contribuir al desarrollo socioeconómico de áreas despobladas.

El interés por la historia de la vida en nuestro planeta sería “digno, por cierto, de llamar la atención de los hombres sabios”, como escribió Pascual Madoz en 1847 para referirse al yacimiento de fósiles turolenses de Concud. Mientras que la indiferencia acerca de la evolución del sinfín de especies y ecosistemas que nos han precedido convertiría en inmerecido el apelativo de “sapiens” que tan gratuitamente nos hemos autogalardonado como especie.

El éxito de los dinosaurios

No es difícil, por tanto, sorprenderse ante los orígenes de la vida en la Tierra, de los que se tienen evidencias que los sitúan hace varios miles de millones de años, ni de los azarosos e irrepetibles acontecimientos sucedidos hasta desembocar en la biodiversidad actual de nuestro planeta, de la que nuestra especie aprovecha en beneficio propio las oportunidades que ofrece, mientras se convierte en una de sus principales amenazas. Pero si tales avatares se antojan demasiado académicos… ¿Quién no ha recogido nunca un fósil, si hasta los neandertales lo hicieron? ¿Quién no ha prestado atención alguna vez a los dinosaurios? Sin tener que hacer una tesis doctoral sobre su impacto social, simplemente el número de personas que ha visto alguna película de la famosa saga iniciada por Spielberg permite deducir que los dinosaurios son capaces de mover montañas.

Al menos una colina pretendió mover el Gobierno de Aragón cuando lanzó en Teruel, con la colaboración del Gobierno de España, el proyecto ‘Dinópolis’. El objetivo era dinamizar una provincia que no solo languidecía económicamente, sino que su población envejecía alarmantemente por la falta de recambio generacional.

Se planteó así una primera gran instalación, abierta al público en 2001, que reunía fósiles originales y reconstrucciones espectaculares junto a entretenidas atracciones relacionadas con los dinosaurios. Mejores museos de paleontología los había en muchas ciudades del mundo y populares parques de atracciones también en varias ciudades españolas; pero la fascinación de conocer dinosaurios reales, muchos de ellos procedentes de Teruel, y divertirse durante un día completo no era algo tan fácil de encontrar y, desde luego, no en España.

Celebración del día de la geología (Geolodía) de 2018 en el DINOpaseo de El Castellar.
Celebración del día de la geología (Geolodía) de 2018 en el DINOpaseo de El Castellar.

Impacto de ‘Dinópolis’

El gran éxito de esa apuesta sorprendió inicialmente incluso a sus promotores y ‘Dinópolis’ fue ampliando sus instalaciones de Teruel a la par que se expandía por la provincia con siete pequeños “satélites”. ¿Cuál ha sido su efecto? Como parte interesada del proyecto, suelo decir que no me pregunten a mí, que lo hagan a los responsables de establecimientos turolenses, que se fijen en el incremento del número de camas disponibles en la ciudad, o que les expliquen cómo ven hoy en día Teruel quienes no lo habían visitado en los últimos años. Naturalmente no cabe atribuir este progreso en exclusiva a ‘Dinópolis’, pero pocos negarán que es el principal motor de ese recorrido, tras presentar una cifra de 3,2 millones de visitas a sus instalaciones desde 2001.

¿Y en las zonas más despobladas de la provincia? Las cifras absolutas pueden parecer modestas pero no dejan de ser abrumadoras: hay pueblos en los que el satélite de ‘Dinópolis’ recibe anualmente 50 veces el número de sus habitantes censados (como si el Museo del Prado tuviese 165 millones de visitas al año). Además, de la mano de Dinópolis, otras administraciones han entendido que los yacimientos de dinosaurios habilitados para su visita se convierten en un factor de dinamización local.

Así lo demuestran la Comarca Comunidad de Teruel que, con su programa ‘Dinoexperience’, ofrece numerosos puntos de atracción paleontológica; o el Ayuntamiento de El Castellar, en el que está disponible el ‘DINOpaseo’ y la Ruta del Dinosaurio. En este municipio de 55 habitantes, el equipo de ‘Dinópolis’ ha documentado 73 nuevos yacimientos con dinosaurios (1,3 yacimientos por habitante, una proporción difícil de mejorar) y ha publicado numerosas novedades científicas que son el cimiento de las actuaciones de difusión. Desde 2015 se estima que las han disfrutado unas 14.000 personas, que han alimentado un restaurante para 52 comensales –abierto en 2016–, un hotel con encanto para 32 huéspedes –abierto en 2018–, 3 casas rurales, y también el ánimo de los residentes al congratularse de la nueva vitalidad del pueblo.

Importantes hallazgos

Porque, además de los recursos puramente económicos, muchas localidades de la provincia son objeto de atención mediática por los importantes hallazgos que regularmente se producen en ellas gracias a los científicos de ‘Dinópolis’: el dinosaurio más grande de Europa descrito hasta el momento, Turiasaurus, descubierto en Riodeva y publicado en Science por el equipo de Teruel (que también ha identificado a sus parientes en EE. UU., Argentina y Madagascar); el formidable yacimiento de Ariño, con dos nuevos dinosaurios y más de 10.000 huesos recuperados; los nuevos tipos de huellas de dinosaurios documentados en El Castellar o Alcalá de la Selva… La lista de hitos, plasmada en centenares de publicaciones científicas, sería interminable.

Además se ha incrementado extraordinariamente el patrimonio paleontológico que se conserva en el Museo Aragonés de Paleontología y también la publicidad que todo ello representa para la buena imagen del propio proyecto y de toda la provincia.

Un ejemplo emblemático y contrastable

‘Dinópolis’ es un ejemplo emblemático y contrastable de un verdadero proyecto de I+D que ha ido creciendo, de modo mesurado pero constante, a lo largo de los años. Afronta ahora el reto de sobreponerse a la adversa situación que estamos padeciendo justo el mismo año en el que se cumple el vigésimo aniversario de su lanzamiento público. No faltará la esperanza de que así sea, pues muchos compartimos que el mejor modo de salir con éxito de las crisis consiste en apostar por la investigación y aplicarla al desarrollo. De momento seguimos haciendo sorprendentes descubrimientos –alguno de los cuales se dará a conocer en los próximos meses–, buscando nuevos fósiles, contribuyendo a las ampliaciones de los contenidos de ‘Dinópolis’ y apoyando a las distintas administraciones para que puedan aprovechar del mejor modo posible sus recursos paleontológicos.

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